lunes, 18 de junio de 2012

La montaña (El Ávila) esconde una fauna insospechada para los visitantes

Pumas, cunaguaros y venados han encontrado en el Ávila su hogar.

Cuando cae la noche, en plena carretera asfaltada y a solo cuatrocientos metros de haber empezado el camino hacia el cortafuegos desde San Bernardino, son muchas las personas que a lo lejos han visto un venado cruzar el camino. No es raro que en Lagunazo gente que está acampando haya divisado felinos que indudablemente no son gatos, y entre los 1.600 y 2 mil metros, en la cara Norte de la montaña, son conocidos los caminos que hacen las dantas.

Igual que aquel país que maravilló a Alicia, el Ávila esconde todo un mundo insospechado, una fauna que se refugia tras su espesa vegetación y que jamás imaginaríamos tan cerca de la civilización.

Unos ciento veinte mamíferos tienen en esta montaña su casa, además de veinte especies de anfibios y treinta de reptiles, por no hablar de que aquí converge el 36% de todas las especies aves que tiene el país.

Cunaguaros, pumas, gatos monteses, jaguares, zorros, venados, dantas, osos hormigueros y también otros menos espectaculares como perezas, ardillas, conejos de monte, puercoespines, picures, comadrejas, pocos monos (capuchinos y araguatos) y cachicamos viven, se reproducen y mueren a muy pocos kilómetros de la ciudad.

La mayoría de las especies están en la cara norte, ya que es la menos intervenida y visitada por el hombre. Es allí, y solo en una franja de altura específica, donde habitan las dantas, esos mamífero silvestres que puede pesar hasta 300 kilos y que necesitan de bosques vírgenes para sobrevivir. Pocos las han visto, pero en el camino desde el pueblo de Naiguatá hasta el pico de Naiguatá (tapado desde 1999) pueden verse sus rastros. William Quintero, quien está realizando labores para reabrir la ruta, dice que ha visto los caminos que estos animales crean entre la maleza, así como sus huellas y sus excrementos, estos últimos parecidos a los del caballo.

Quintero también ha visto venados en Rancho Grande y armadillos entre febrero y marzo, así como todo tipo de serpientes. Y en cuanto a los pájaros, le gusta recordar a las omnipresentes guacharacas (solo presentes en las partes bajas) y a ese curioso pájaro rastrero, marrón y blanco y nada tímido, llamado Adiós Compae.

Por su parte David Bonsanto, quien fundó el Grupo de Rescate Caracas en 1967, cuenta que cuando se apagan incendios se pueden ver a las más inimaginables especies de animales corriendo por su vida.

Cuenta que hacia los lados de Guarenas y Guatire, por el río La Churca, se cansó de ver huellas de grandes felinos y que incluso una vez en Las Queseras, al Norte de Catuche, vio como a veinte metros un león venadero (puma).

También ha visto muchos venados cruzar la carretera que da hacia Galipán huyendo de un incendio, pero también una especie más pequeña en la quebrada de Cotiza. A las dantas también las ha visto huir de las llamas y también en la zona de Guarenas y Guatire. Zorros y zorrillos se volvieron a sus ojos la cosa más común del mundo.

Cuenta que incluso en los años sesenta se hablaba de un león que merodeaba por la zona de Los Venados, pero el animal, claro, no era de allí: se había escapado de una casa de San Bernardino. Lo mismo ocurre con los monos, que no son autóctonos pero ciertamente existen en el Ávila: "Es muy difícil determinar cuáles especies son autóctonas y cuáles no. Esto es pura sabana, y la sabana es mutación, cambio".

DATOS:

• Las serpientes más comunes son las de la familia boidae, que son las que matan a sus presas por contricción. Entre éstas la más común es la cazadora negra. Entre las venenosas son comunes la mapanare, la tigra mariposa, la coral y la cascabel. Entre las no venenosas está la falsa coral, la Lora y la Reinita.

• A pesar de la cantidad de ríos y quebradas, en el Ávila no hay babas ni caimanes.

• Contra lo que pudiera pensarse, los monos no son nada comunes en el Ávila. Hay araguatos y capuchinos, pero no son autóctonos de la montaña, probablemente llegaron allí por vez primera porque se le escaparon a sus dueños.

• Existen unas veinte especies de anfibios y treinta de reptiles.

 

FUENTE: EL UNIVERSAL 

 

 

1 comentario:

  1. Buenas tardes :) excelente tu información amigo! ya que comentaste acerca del puma, una vez descendiendo desde la cruz del pico Naiguata hacia el este, en la fila de tahamahaco pude ver que un felino, transitaba por la cadena de subparamos que hay hacia el noreste! me dejo impresionado como avanzo hacia la selva y luego desapareció en la selva, aun sigo explorando la vertiente norte! mi nombre es enger piña mendoza

    ResponderEliminar

Por favor, déjame tus comentarios...

Debido al alto número de mensajes de SPAM, es necesario que te identifiques para poder comentar.

No están permitidos los comentarios ofensivos, denigrantes, obscenos, con contenido político, racista o similar. Los que incumplan estas simples normas serán eliminados.

Gracias...

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...