viernes, 17 de febrero de 2017

Ministerio Público logró medidas de protección para el Parque Nacional Waraira Repano (período de sequias 2017)

A solicitud del Ministerio Público, fueron acordadas medidas restrictivas y de protección para el Parque Nacional Waraira Repano, a fin de evitar daños ambientales en la temporada de sequía, producto de los incendios forestales.


La solicitud fue realizada por la fiscal 88ª nacional con competencia en materia ambiental, Luz Mayela Hernández, quien fundamentó su petición en la Ley Penal del Ambiente.

El Tribunal 17º de Control del Área Metropolitana de Caracas acordó las medidas para el control permanente y la vigilancia de los espacios del parque, por parte de funcionarios de la Unidad Especial de Seguridad Cotiza Regimiento Waraira Repano de la Guardia Nacional Bolivariana y del Instituto Nacional de Parques.

Los efectivos podrán revisar a las personas que ingresen a los espacios con bolsos, morrales, koalas, así como cualquier otro instrumento en el que se puedan ocultar objetos y sustancias inflamables o acelerantes que puedan originar incendios en la vegetación.

Entre las medidas solicitadas por el Ministerio Público y acordadas por el tribunal, se insta a las instituciones públicas, privadas, organizaciones no gubernamentales, entre otras, a fortalecer los programas de prevención de incendios de vegetación, además de la tramitación y gestión de recursos para labores de vigilancia en esta materia por parte de las respectivas alcaldías.

De igual manera, se prohíbe durante los meses de sequía el uso de fogatas y productos derivados del tabaco, así como la pernocta de visitantes dentro de los linderos del parque, permitiendo solamente esta actividad en las posadas destinadas para tal fin, y en aquellos casos aprobados por las autoridades del Parque Nacional Waraira Repano.

También, se estableció la visita solamente hasta los puestos de guardaparques La Julia, Sabas Nieves I y Sabas Nieves II.

Igualmente, queda restringido el acceso a Las Culebrillas, Ayala, Galindo, Estribo de Duarte, Cachimbo, Sebucán y las rutas Pajaritos-Los Reventones, Quebrada Quintero-Pajaritos, Pajaritos-Sebucán, Chacaíto, Lomas del Cuño, Lomas del Viento, Papelón; Cortafuego entre Lomas del Viento y Chacaíto, Zamurera-Papelón, Papelón-Hotel Humboldt, Los Pinabetes, Fila Maestra desde el citado albergue; Pico Naiguatá, Picacho de Galipán y Catuche.

lunes, 13 de febrero de 2017

Consideraciones por el día nacional del Guardaparque en Venezuela

Hombre fuerte y persistente
zamarro y muy llanero
 siempre pensó que el guardaparque
 está en la escala primero
Guardaparque - Miyel Rodriguez



No es cosa fácil trabajar con problemas ambientales sin considerar el campo de lo político, sobre todo en tiempos donde se hace tan necesaria una abierta discusión sobre las demandas de la sociedad de elementos de la naturaleza, como el agua, alimentos y plantas medicinales. Sin embargo todo el paisaje natural queda minimizado frente a los requerimientos del recurso hídrico que ha vivido el país. Es un tema que se ha reducido a los 'bajos' niveles de lluvias, al nivel del espejo de agua en los embalses, a la rotura de alguna tubería o la incompetencia institucional.


La conservación de los recursos naturales no es un asunto nuevo. Ya en 1936 Henri Pittier, botánico y con profundos conocimiento de la naturaleza del país, se encontraba sumergido en algunas reflexiones que vienen al caso: 
"...reflexiones a menudo amargas, provocadas por los incidentes de la ruta a través de la Cordillera de la Costa... Pasé cerca del gigantesco hotel de Rancho Grande, cuya construcción se había paralizado a consecuencia de los tremendos deslizamientos producidos por los imprudentes desmontes... empecé a notar desmontes nuevos y a oír distantes rumores de una insólita actividad en esos bosques hasta entonces sagrados por ser dominios del Dictador...De regreso a Caracas, hablé con varias personas influyentes acerca de la necesidad de preservar esos bosques de la destrucción, pero a la sazón desperté poco interés... Entonces escribí al General López Contreras, Encargado de la Presidencia, insistiendo sobre la importancia de hacer inenajenables todos aquellos bosques que se extienden de norte a sur entre las playas del mar y las llanuras de Aragua, y de oeste a este entre la línea fronteriza Carabobo-Aragua y el Pico de El Cenizo... No me hacía grandes ilusiones frente a ese atrevido paso mío, de modo que fue grande mi sorpresa  y satisfacción , cuando el 13 de octubre de 1939 salió el Decreto Ejecutivo, haciendo un Parque Nacional de todo el territorio descrito...".[1]


Pittier supo que el problema ambiental sólo encontraría una solución en la intervención de la política del momento. Y tras la justificación del parque nacional Rancho Grande (rebautizado más tarde en honor a Pittier), nacieron otros parques nacionales, entre ellos Guatopo, para proteger una gran extensión territorial destinada a surtir de agua a Caracas y a los poblados circunvecinos de Miranda y Guárico. Lo que significa que sin aquellos bosques de Guatopo el drama hídrico sería de mayores dimensiones. Pero acá no deseamos referirnos sólo a bosques y ríos. En otra contribución escrita para El Nacional –en septiembre del 2005– manifestamos que el parque nacional El Ávila (hoy Waraira Repano) se creó para detener el violento crecimiento que experimentaba Caracas en la década de los 50, cosa que el tiempo transcurrido a comprobado. Y entonces se gestó un parque nacional para frenar el avance urbanístico en áreas que precisamente por su fragilidad geológica no son aptas para la concentración y seguridad urbanas. Y en este punto recomendamos la lectura de un valioso documento que fundamenta el caso: "Caracas: Ciudad a Tres Niveles" (Ministerio de Obras Públicas, 1954). Y dando ahora un salto en el tiempo, en diciembre de 1999 Venezuela sufrió su peor desastre natural del siglo XX, acontecido en una tragedia ocurrida en las faldas de El Ávila y que afectó mayormente a las concentraciones urbanas ubicadas en áreas sujetas a lo que se puede catalogar como un fenómeno denominado "período de retorno", que considera el promedio en años para la ocurrencia de eventos ya conocidos, de igual o de mayor magnitud. Es que el acaecimiento de deslaves en la región ya había sido registrado e después ignorado.


Quienes trabajan con la conservación del medio natural saben que el desarrollo debe ir estrechamente relacionado con el conocimiento y uso adecuado de los recursos naturales, con los estudios encajados los procesos naturales y en la geología del lugar, y sobre todo con el cuidado de los medios que nos ofrece la naturaleza para el bienestar humano. Esto último incluye algo que hoy se define como 'servicios ambientales', concepto referido a lo que se nos ofrece desde la naturaleza, como las plantas útiles y medicinales, la regulación del clima, los valores estéticos o el apoyo al ciclo de nutrientes, entre varios otros. Porque en el fondo se trata de una relación que implica una doble dirección, porque donde se agotan los recursos se materializa una sociedad amenazada, y cuando  esos agotamientos se tornan extremos entonces ocurre la diáspora hacia otros entornos, hacia otros destinos y así se desarrolla un círculo vicioso. Lo trágico no es sólo la pérdida del lar sino además del arraigo, la pertenencia y buena  parte de la cultura. Ese escenario es lo que, por ejemplo, conforma una gruesa parte del drama de países como Haití, donde -y es cosa comprobada- la pobreza está estrechamente asociada a la degradación ambiental y a la pérdida de hábitats. De modo que se puede afirmar que la pobreza también va de la mano con agotamiento de los recursos y por ello vale decir que lo que sea bueno para la naturaleza se revierte en bondades para la sociedad.


Regresando ahora a la idea de lo difícil de abordar lo ambiental sin lo político, sirva acá un apoyo en el pensamiento del filósofo Inmanuel Kant, quien era de la opinión que "la naturaleza quiere irresistiblemente que al final sea la razón quien conserve el poder supremo". Porque se trata de un argumento de valor que ha pasado desapercibido cuando buscamos justificar la conservación de la naturaleza bajo formas legales de protección. Y esto es de mucha ayuda, cuando la opinión ciudadana anda mentalmente tan lejos del entorno natural, al centrar su accionar y pensamientos en las necesidades más inmediatas para hacer la vida tolerable, digamos, en  lograr suficiente comida, ropas, calzado y sobre todo seguridad personal. El problema es que el encierro de cada quien en sus problemas diarios acorta la mirada holística. Así que en general pocos ciudadanos echan una mirada hacia su entorno natural. Mientras que quien vive en el contexto rural –incluyendo a las sociedades ancestrales disociadas de sus tradiciones– recurre a lo que tiene a la mano y entabla una relación negativa con los recursos naturales, colocando un vínculo furtivo, ocupando con escasa conciencia ambiental espacios que todavía vibran por su estado prístino, en muchos casos conservados por medios legales para proteger los recursos que garanticen el futuro de la sociedad en general, afectando el interés común, el de todos.


Y como se trata de una vieja y conocida correlación, el Estado, como medida precautelar y para evitar aquellos excesos que incluyen la deforestación o la expoliación marina, la contaminación de las aguas, la cacería de especies en peligro de extinción o amenazadas, y para garantizar el objeto de la esencia de los espacios protegidos, materializó la presencia un cuerpo de guardianes dedicados no sólo a enfrentar las amenazas, un corps capacitado también para transmitir y concientizar a los usuarios sobre temas de interés común, digamos la historia natural del lugar, eventos climáticos e históricos, o sobre los servicios que presta la naturaleza a la sociedad.


Y ante el cuadro expuesto nos permitimos ahora mencionar algunos eventos que desdibujan la realidad en esas áreas legalmente protegidas, las primeras entre ellas contradictoriamente ejecutadas –en claro acto de anomia– por instituciones del Estado venezolano en perjuicio de la sociedad: 1.-  la reiterativa intención del Estado de alterar los linderos del parque nacional El Ávila, cosa pretendida en el año 2005 para construcción de viviendas. Tal asunto se acalló momentáneamente ante las continuas protestas de la sociedad civil organizada, pero que en el transcurrir del tiempo decayó en abandono la noble misión que todos debemos asumir para proteger el patrimonio natural del país, y así se desató una invasión nada oculta en ambas vertientes, en ambas caras de la montaña; 2.- la siguiente invasión fue oficial y realizada por la institución gubernamental 'Misión Vivienda' en el parque nacional Médanos de Coro –bajo la mirada complaciente de Inparques– y este fue un caso denunciado ante la Fiscalía Ambiental, mas el ente encargado  de la persecusión penal no se hizo eco y dejó pasar desapercibido un crimen materializado en la deforestación compulsiva de importantes hectáreas para construir una urbanización en el Sector Las Marbellas; 3) la construcción de viviendas por parte de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana en el parque nacional Henri Pittier, caso ocurrido el diciembre del mismo 2011 y que, tenemos entendido, el delito ambiental fue detenido cuando ya los fundamentos para las casas habían fraguado; 4) por último, los homicidios de guardaparques ocurridos en diferentes parques, y para el caso sucedidos en los fallecimientos de Guillermo Medrano López, asesinado por sicarios madereros en Guatopo en noviembre del 2007, Eudis Requiva, asesinado por invasores en el parque nacional Macarao en julio del 2008 y Horacio Pérez Rivas, coordinador del parque nacional Morrocoy, asesinado por ladrones en febrero del 2012 [2].


El 13 de febrero se celebra el día del guardaparque, una fecha que limita su resonancia en los círculos de la conservación del patrimonio natural, cosa que nos mueve a propagarla bajo un clamor urgente que procure el apoyo consciente a estos honorables defensores del patrimonio natural venezolano. Hoy, bajo un proceso político que no se orienta a enaltecer los temas ambientales y en el que se han cerrado las posibilidades para lograr soluciones a la impactante devastación del patrimonio natural, nos apremiamos a dejar constancia de la existencia y mérito de esa “delgada línea verde” que conforma el cuerpo de guardaparques de Venezuela, esa tenue muralla que pone en riesgo su vida para separar a los furtivos de los recursos naturales en peligro.

Rafael E García Peña

Fuentes consultadas

[1] Artículo de opinión publicado en El Nacional el día jueves 10 de junio de 1948, y reseñado en la obra de Francisco Tamayo (1985) Imagen y huella de Henri François Pittier 1853/1950. Intevep. Centro de Investigación y Desarrollo de Petróleos de Venezuela. Caracas, 173 pp.

[2] http://www.guardaparques.org/home/guardaparques/memorial/caidos-en-servicio

TOMADO DE: EL NACIONAL

viernes, 10 de febrero de 2017

Prohibida la pernocta en el P.N. Mochima hasta el mes de julio 2017


El Ministerio Público logró medidas precautelativas de protección para el Parque Nacional Mochima, ubicado entre los estados Sucre y Anzoátegui.

La solicitud, presentada por el fiscal 2° del estado Sucre con competencia en materia de Defensa Ambiental, Javier Rondón García, se fundamentó en la Ley Penal del Ambiente y el informe técnico elaborado por el Cuerpo de Bomberas y Bomberos Forestales de la Estación Teniente Paúl Tientz.

El Tribunal 2º de Control del Primer Circuito Judicial de la citada entidad federal ordenó las medidas de vigilancia y control de todos los accesos al parque, por parte de funcionarios del Instituto Nacional de Parques, la Guardia Nacional Bolivariana y Bomberos Forestales.

Igualmente, se contempla la prohibición de pernoctar dentro de los linderos del parque entre los meses de febrero y junio, cuando se da la temporada de sequía; así como la revisión de objetos que porten las personas al momento de acceder para evitar el ingreso de materiales, implementos o sustancias originadoras y/o acelerantes de incendios en la vegetación.

También fue aprobada la ejecución de programas de saneamiento, recuperación y labores de refrescamiento de áreas verdes afectadas, especialmente para la reforestación de cuencas y microcuencas por parte de integrantes de la Misión Árbol, adscrita al Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas.

Las medidas acordadas tendrán vigencia mientras se mantenga el período de sequía correspondiente al año 2017.

Estas decisiones beneficiarán las zonas de Protección Integral, Primitiva o Silvestre Norte o Costera, Sur o Continental, Primitiva Marina y de Recreación, entre otras.

FUENTE: Ministerio Público

jueves, 19 de enero de 2017

Calendario 2017 de fechas importantes para tu plan de marketing

Estas son algunas fechas a tener en cuenta en la elaboración de un calendario de marketing de 2017. Una herramienta perfecta para que te vayas preparando para las fechas más importantes del año 2017. Es importante acotar que este calendario es elaborado en España, por lo que algunas fechas difieren de las celebradas en Venezuela.

Con información de MDirector

martes, 17 de enero de 2017

Calendario Lunar 2017 del Centro de Investigaciones de Astronomía Francisco J. Duarte (CIDA)

Ya se encuentra disponible el Calendario Lunar 2017 del Centro de Investigaciones de Astronomía Francisco J. Duarte (CIDA), ubicado en el Observatorio Astronómico Nacional de Llano del Hato (OAN), de la población de Apartaderos del estado Mérida en Venezuela.


viernes, 6 de enero de 2017

Calendario Lunar. Fases de la luna 2017

Cuarto creciente5 enero 2017
Luna llena12 enero 2017
Cuarto menguante19 enero 2017
Luna nueva28 enero 2017
Cuarto creciente4 febrero 2017
Luna llena11 febrero 2017
Cuarto menguante18 febrero 2017
Luna nueva26 febrero 2017
Cuarto creciente5 marzo 2017
Luna llena12 marzo 2017
Cuarto menguante20 marzo 2017
Luna nueva28 marzo 2017
Cuarto creciente3 abril 2017
Luna llena11 abril 2017
Cuarto menguante19 abril 2017
Luna nueva26 abril 2017
Cuarto creciente3 mayo 2017
Luna llena10 mayo 2017
Cuarto menguante19 mayo 2017
Luna nueva25 mayo 2017
Cuarto creciente1 junio 2017
Luna llena9 junio 2017
Cuarto menguante17 junio 2017
Luna nueva24 junio 2017
Cuarto creciente1 julio 2017
Luna llena9 julio 2017
Cuarto menguante16 julio 2017
Luna nueva23 julio 2017
Cuarto creciente30 julio 2017
Luna llena7 agosto 2017
Cuarto menguante15 agosto 2017
Luna nueva21 agosto 2017
Cuarto creciente29 agosto 2017
Luna llena6 septiembre 2017
Cuarto menguante13 septiembre 2017
Luna nueva20 septiembre 2017
Cuarto creciente28 septiembre 2017
Luna llena5 octubre 2017
Cuarto menguante12 octubre 2017
Luna nueva19 octubre 2017
Cuarto creciente28 octubre 2017
Luna llena4 noviembre 2017
Cuarto menguante10 noviembre 2017
Luna nueva18 noviembre 2017
Cuarto creciente26 noviembre 2017
Luna llena3 diciembre 2017
Cuarto menguante10 diciembre 2017
Luna nueva18 diciembre 2017
Cuarto creciente26 diciembre 2017

jueves, 5 de enero de 2017

82 años del primer ascenso al Pico Bolívar

Ruta de ascenso Bourgoin - Peña (Fuente: Wikiwand)
Enrique Bourgoin Dávila
El primer intento de ascenso al Pico Bolívar del que se tengan registros, fue en el año de 1897, cuando una expedición compuesta por José Trinidad Nieto, Víctor Moreno, Pedro Moreno, J. Eladio Altuve, Medardo Nieto entre otras personas intentaron, fallidamente, alcanzar su cumbre. Años después, en 1922, en un intento de alcanzar la cumbre, el geólogo suizo Moritz Blumenthal fue el primero en pisar el glaciar de Timoncitos que se encuentra ubicado al sur del Pico Bolívar.

Fue en enero de 1935, cuando el farmacéutico Enrique Bourgoin (de la ciudad de Mérida) y Heriberto Márquez Molina (del pueblo de Tovar), guiados por el baquiano merideño Domingo Guzmán Peña Saavedra, alcanzan por primera vez la cima del pico a través de la garganta del hoy extinto glaciar de Timoncito, el día 5.
Domingo Peña


Como dato curioso, Blanca Josefina Carrillo de Ponte fue la primera mujer venezolana que encumbró el Pico Bolívar, el 7 de febrero de 1946.

El Pico Bolívar es la cumbre más alta de Venezuela, con 4.979 msnm. Durante años se consideró que su altura era de 5.007 msnm siendo verificada y corregida en el año 2002, con motivo de la declaración por parte de las Naciones Unidas como el año internacional de las montañas.

Es el Instituto de Geografía de Venezuela (IGVSB) quien decide verificarla en conjunto con la Universidad Simón Bolívar (USB) y la Universidad del Zulia (LUZ). Con alturas entre 4.850 msnm (Agustín Codazzi, 1840), 5.002 msnm (Alfredo Jahn, 1912), 5.007 (1932), 4.980,8 msnm (Heinz Saler del Institut für Ingenieurgeodäsie y Carlos Abad del Centro de Investigaciones de Astronomía de Venezuela, 1992), los resultados de las mediciones de 2002 dieron como resultado una altura para el pico Bolívar de 4.978,4 ±0,4 msnm.

sábado, 31 de diciembre de 2016

lunes, 26 de diciembre de 2016

Cambios en mi Blog


Hola a todos

Hace ya unos 8 años y medio, en mayo de 2008, inicié este pequeño proyecto de escribir o publicar un Blog. Recientemente se ha visto atacado por alguna clase de troyano que me ha entorpecido la visualización del mismo, y se me había dificultado enormemente la solución del problema, por lo que había decidido simplemente crear uno nuevo y deshabilitar este (con la potencial pérdida de más de 1.600 publicaciones)

Aparentemente ya el problema está solucionado (si ven algo raro por favor hágamenlo saber a mi correo elselvatico@gmail.com) por lo que lo del nuevo blog ya no será necesario.

Independientemente de ello, ya había tomado la decisión de publicar más entradas propias y menos tomadas de otras páginas webs, así que a partir de esta fecha ese será mi norte en el blog.

Saludos a todos

Jorge López

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Requiem para el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente o una nueva oportunidad para la política ambiental

Publicado inicialmente en septiembre del 2014, hoy traigo nuevamente a la luz este artículo publicado por Jorge Naveda, con quien estuve hoy reunido y nos recordó a uienes estabamos allí presentes este escrito. Dado que no ha perdido vigencia y ante la cada día menor actuación de las autoridades en materia ambiental en Venezuela, lo vuelvo a publicar a modo de reflexión, esperando que llegue a quien deba llegar y podamos tener cambios positivos en un futuro cercano:


El martes 2 de septiembre del presente año (2014), será recordado como un momento de quiebre en la política ambiental de Venezuela. En medio de las expectativas del discurso prometido por el Presidente Maduro que sacudiría los cimientos de la Revolución Bolivariana, los ambientalistas (chavistas y no chavistas) quedaron estupefactos frente al anuncio de la desaparición del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (MinPPAmb), siendo fusionado, nada más ni nada menos, que con el Ministerio de Vivienda y Hábitat; para remate de colmos, le diseñaron un nombre sugestivo e insultante para todo aquel que ha creído y trabajado por la conservación y protección de los recursos naturales venezolanos: Ministerio de la Vivienda, el hábitat y Ecosocialismo. Nadie puede explicar con una lógica mínima, cómo se llegó a la conclusión en el Gabinete de Maduro, que la actividad de intervención de tierras con fines urbanísticos era compatible con las actividades de conservación y preservación de los recursos naturales, la biodiversidad, los ecosistemas y los paisajes naturales; algo que en cualquier parte del Mundo genera conflictos de interés, pero que por lo visto, Maduro y su Gabinete no ven ni entienden. (...)

Creado en 1976, el Ministerio del Ambiente Venezolano fue el primer ministerio de esta índole de toda América y el segundo en el Mundo, después del Ministerio del Ambiente francés. Su creación tuvo un gran impacto político en América Latina y en él trabajaron equipos multidisciplinarios de venezolanos y extranjeros, que ayudaron a desarrollar una serie de ideas novedosas sobre la planificación y la gestión ambiental, la ordenación del territorio y la conservación de los recursos naturales, ecosistemas y paisajes. Ello permitió la formación de varias generaciones de profesionales que se destacaron en su trabajo ministerial, lo cual les brindó la oportunidad de pasar al ámbito académico y continuar como docentes-investigadores en universidades venezolanas y del extranjero. Aun cuando la política ambiental venezolana siempre luchó por sus posiciones con otras políticas públicas a lo largo de diferentes gobiernos, el Ministerio del Ambiente siempre se destacó por su especialización técnica en áreas como, planificación y ordenación territorial, manejo de cuencas, canalizaciones, construcción de presas y embalses, así como la gestión de áreas protegidas y otros campos de la política ambiental que fueron desarrollándose con el pasar del tiempo. Entre los diferentes logros que pueden atribuírsele destacan de sobremanera: 1) el desarrollo de una amplia legislación ambiental que va desde leyes orgánicas, leyes ordinarias, normas técnicas, planes de ordenamiento y reglamentos de uso, etc.; 2) la ejecución del primer proyecto nacional de compilación de información ambiental e indicadores territoriales, denominados Sistemas Ambientales Venezolanos - 79; 3) la creación de una compleja red de áreas bajo régimen de administración especial (ABRAE) que incluyen a la áreas de protección ambiental, sitios de protección por riesgo de inundación, áreas para desarrollo integral agrícola, sitios  de seguridad y defensa, áreas para protección de infraestructura, áreas para puertos de aguas profundas y otras formas de usos especiales; y 4) una red de represas y embalses a lo largo y ancho del país que en su momento fue una de las más completas de Latinoamérica. Todo ello elevó el prestigio del país a nivel internacional, como una de las Naciones con mayores avances en materia ambiental, aun cuando su base económica seguía siendo la explotación petrolera, actividad altamente dañina al ambiente.

Contradictoriamente, detrás de estos logros subyacen fuertes debilidades, que terminarían por resquebrajar la planificación y gestión que el Ministerio desarrolló; en primer lugar el modelo económico rentista que permeó al gobierno y a la sociedad venezolana, y que permitió al país vivir una “ilusión de armonía”, desvaneciéndose en la medida que dicho modelo fue haciendo aguas y perdió su fuerza socio política. Así por ejemplo, el costo de la gasolina, el cual es tan irrisorio y artificial, que hace imposible desarrollar proyectos de energía alternativa que compitan económicamente con los combustibles fósiles; ello trajo como consecuencia que el MinPPAmb no haya podido controlar los altos niveles de consumo de combustible y contaminación, siendo el país de América con la mayor producción de CO2 (6,5 Tm/per cápita/año) y de mayor consumo energético (2.669 Kg. Eq. Oil/per cápita/año). De esta forma, la política ambiental pierde ante la política del estímulo al consumo barato de gasolina. Un segundo factor de debilidad, es que las políticas ambientales no nacieron de las necesidades sentidas por la población venezolana, ni por la toma de conciencia de la gente que identificó algunos de sus conflictos cotidianos como problemas ambientales. Dichas políticas nacen de la inquietud de quienes ejercían el poder, que influenciados por las ideas internacionales y por la magnitud de la renta petrolera manejada por el Estado, estimuló formas sofisticadas de repartición de la renta a través de políticas ambientales. Ello hizo que las grandes mayorías no se identificaran con la necesidad de la protección y conservación ambiental, interpretando que dichas políticas impiden la explotación de recursos, restringen el trabajo y su desarrollo. La gente no logra identificar los beneficios tangibles e intangibles de vivir en un ambiente sano y libre de contaminación.

De esta forma, el Ministerio logra desarrollar una amplia legislación ambiental, pero la misma es altamente costosa de aplicar y hacer cumplir; además, muchas normas no se adaptan a la gestión municipal. El proyecto de Sistemas Ambientales Venezolanos no continuó, quedando una serie de manuales que fueron envejeciendo en el tiempo y que no se han actualizado; además, su objetivo fundamental, era desarrollar el Plan Nacional de Ordenación Territorial, el cual se culminó 19 años después, cuando los entornos económicos, sociales y políticos habían cambiado a tal extremo que fue imposible su aplicación. Finalmente, la dimensión territorial del Sistema de ABRAE, con 390 áreas y más de 70 millones de hectáreas; así como sus disímiles objetivos de gestión, las hizo inmanejables. Esto debido a que nunca se desarrollaron las unidades administrativas especializadas para la gestión de los 25 tipos de ABRAES, lo que hubiese requerido un portafolio financiero por el orden del 1,7 al 6,7% del Presupuesto Nacional 2014, cantidad que no tiene ni siquiera el MinPPAmb. De esta forma, las políticas ambientales y su organismo ejecutor entraron, en los últimos años en un estado de crisis de relaciones y supervivencia, compitiendo con políticas económicas y sociales, que aportan mucho más votos electorales que la conservación ambiental, lo que terminó aislando al Ministerio, estrategia que utilizaron inteligentemente los grupos de inversión para el desarrollo, que generalmente son enemigos de las políticas ambientales. Otros indicadores de la debilidad institucional, son la elevada tasa de deforestación que sufren los bosques venezolanos, equivalente a 5.498,7 Km2 anuales, así como la destrucción y contaminación con mercurio que sufre el sur del país por la explotación del oro.

Ya en 1999 Chávez, entre sus acciones iniciales para reducir el tamaño del Estado, planteó eliminar al Ministerio del Ambiente, pero su Gabinete y asesores le recomendaron mantenerlo por la importancia que tenía en materia de los derechos humanos y relaciones internacionales; además, si en el proyecto de la nueva Constitución se planteaba colocar al ambiente con rango constitucional y al “Desarrollo Sustentable” como imagen objetivo del país, hubiese sido poco creíble la propuesta sin un órgano oficial encargado de desarrollar la política ambiental.

Durante la crisis del 2002 – 2004, las tensiones políticas, económicas y sociales, hicieron que las políticas ambientales pasaran a tener muy poca relevancia, pero el Ministerio manteniendo su carácter técnico ambiental, fue recuperando espacios políticos dentro del Gobierno y en la opinión pública, lo que le permitió desarrollar proyectos con dinero proveniente de organismos internacionales e ir adaptando sus acciones a los nuevos esquemas de políticas de planificación participativa, con lo que se desarrollaron una serie de estrategias dirigidas a la gente y sus problemas más directos. Pero en el 2005, las pugnas de los grupos de poder dentro del Gobierno llevaron al Ministerio a una radicalización ideológica interna, lo que condujo a cambios radicales en sus directivas, sacando definitivamente del juego político a las posiciones técnico ambientales e imponiéndose el discurso social. Así, la planificación y manejo de recursos quedó de lado, para desarrollar políticas inmediatistas como Misión Árbol, el programa de reconversión minera, los congresos de biodiversidad que terminaban en lineamientos políticos que nadie ejecutaba, se desmantelaron los equipos técnicos claves para hacer más laxa la permisería, se redujo el personal de campo, abandonando la vigilancia y control de las ABRAE del MinPPAmb; y las unidades asociados a contratos de infraestructura y mantenimiento, así como las de manejo forestal, pasaron a ser unidades con dudosos procedimientos ambientales.

Si bien entre el 2005 y 2010 el Ministerio redujo su capacidad de control ambiental, varios grupos continuaron trabajando en proyectos de planificación, tratando de no perder el norte de la institución, pero de estos proyectos, casi ninguno llegó a aprobarse y publicarse en Gaceta Oficial. Era una especie lineamiento no declarado, en el cual no debían salir nuevos planes de ordenamiento. A partir del 2011, la debilidad del Ministerio llegó a tal extremo, que incluso para evitar fracturas políticas dentro de PSUV, se negociaron cuotas de poder con el Frente Francisco de Miranda, por lo que se le entrega de forma incondicional al Instituto Nacional de Parques. Así, el otrora Ministerio de las grandes políticas ambientales y que se mantenía al día en los temas ambientales mundiales, dejó de existir hace algún tiempo, quedando un Ministerio agotado y vapuleado por la politiquería sin sentido, discursos vacíos de contenido técnico y que aun los pocos grupos de trabajo que se mantenían a favor de una política ambiental, se convirtieron en grupos incómodos de sobrellevar. De esta forma, el discurso de Maduro fue solo la estocada final de algo que se podía esperar.

Revisando el Decreto N° 1.213, G.O. N° 40.488 del 02/09/2014, donde se fusionan el MinPPAmb con el Min. Vivienda y Hábitat, pueden intuirse algunas de las modificaciones o supresiones. En el caso del Viceministerio de Planificación y Ordenación Ambiental, este podría pasar al Ministerio PP de Planificación, lo cual podría ser una oportunidad para desarrollar estrategias ambientales desde este despacho de alto peso específico. La Dirección General de Bosques, podría pasar al Ministerio PP de Agricultura y Tierras; el Viceministerio de Aguas queda acéfalo, ya que no hay un Ministerio de Obras Públicas o algo similar, la alternativa es que quede en Vivienda, pero las exigencias de este Viceministerio rebasan las capacidades de este último; la permisería ambiental debería pasar a la nueva autoridad única dirigida por Dante Rivas; y finalmente la Oficina Nacional de Diversidad Biológica tiene una alta probabilidad de desaparecer, ya que tampoco existe un Ministerio que se identifique con sus funciones. En este caso, la única alternativa sería una potencial reestructuración del Min. PP Agricultura y Tierra, creando una unidad de Recursos Natural, como la tuvo en décadas pasadas el antiguo Ministerio de Agricultura y Cría, algo que su actual ministro conoce muy bien.

Asumiendo una posición más optimista, la desaparición del MinPPAmb, podría convertirse en una gran oportunidad para el desarrollo de un nuevo esquema de políticas ambientales. Sin el organismo que legalmente ejercía un poder centralista y aprovechando ese vacío de poder, las gobernaciones y alcaldías podrían posesionarse de una política ambiental regional y local que no se ha desarrollado hasta ahora, cambiando el perfil de los lineamientos nacionales por esquemas de acción local que permitan vínculos directos entre los problemas cotidianos de la gente con el asunto ambiental. Así, las alcaldías deberían romper con el primitivo esquema de gestión de los desechos sólidos a través de empresas de servicio que monopolizan los megacontratos y generar un sistema participativo de clasificación de desechos sólidos. Podrían desarrollar sistemas de parques de recreación interconectados con corredores verdes que mejoren la calidad de vida en las zonas urbanas y estos a su vez, contener plantas de tratamiento de aguas servidas con filtros de plantas vivas integradas a las zonas verdes y donde cada urbanización asuma el mantenimiento de dichos sistemas de tratamiento. Generar asociaciones entre los gobiernos locales, empresas privadas y ONGs ambientalistas, para programas de educación ambiental y de desarrollo sostenible. Las gobernaciones tienen la oportunidad de desarrollar sus propios Planes de Ordenación y sus sistemas de áreas protegidas regionales en asociación con empresas privadas y grupos civiles de interés local. Estas son solo algunas ideas, pero deben haber muchos otros proyectos ambientales que las gobernaciones y alcaldías puedan desarrollar y que hasta ahora el omnipresente y todo poderoso MinPPAmb no dejaba hacer ni promovía. Convirtamos lo que parece la muerte de la política ambiental nacional, en el nacimiento de las políticas verdes de los gobiernos regionales. El camino está abierto y la gente está ávida de respuestas y nuevas alternativas. 

Por:
Jorge A. Naveda S.
Planificador de la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales, INPARQUES.
Profesor del Postgrado de Ingeniería Agrícola, FAGRO – UCV, Maracay y del Programa de Estudios de Postgrado Análisis Demográfico para el Desarrollo, IIES - UCAB, Caracas.

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