martes, 18 de enero de 2011

Esparcirán cenizas de Omar Contreras "El Cóndor" en el pico Bolívar

Omar Contreras Contreras: conquistar sin riesgos es triunfar sin gloria
( Marina Sandoval Villamizar )
Omar Contreras Contreras, tras recorrer más 36 mil kilómetros en vuelo solitario que atravesó los cielos desde la isla de Margarita, en Venezuela, hasta la Patagonia, en Argentina, y luego por el Caribe, Estados Unidos y Centroamérica, no llegó volando a San Cristóbal, su tierra natal. Ayer fueron sus restos los que trajeron sus compañeros y amigos desde Ecuador, donde, en el volcán "El Chimborazo", terminó su última travesía.

Era "La Conquista de los Andes", la que desarrollaba el experimentado piloto nativo de la carrera 20 de Barrio Obrero, el primero en el estado Táchira en volar en ícaro, el tercer piloto de superliviano a escala mundial, en recorrer más millas, observando los picos para ver el grado de deterioro de los glaciares; y el primer piloto latinoamericano en sobrevolar el pico más alto de América, el Aconcagua, de Argentina, en un ala delta con motor

Así lo dicen con orgullo sus amigos Rubén Darío Alviárez y José Gabriel Ferrer, quienes como miembros del Cuerpo de Bomberos y de Protección Civil, en 1981, lo llevaban en "jeep" a Copa de Oro, donde comenzó sus primeros pasos en el mundo de la aeronáutica, y donde coinciden todos sus allegados, amigos y familiares, nunca desfalleció en sus propósitos. Recuerdan, incluso su padre, que tenían que buscarlo en cualquier "hueco", lo cual no era fácil, por cuanto iniciaba sus vuelos en Copa de Oro y terminaban en la pista del viejo Aeroclub, que estaba en la sede de la Universidad Católica.

Iba de San Cristóbal a Mérida, un fin de semana de 1980, con Gonzalo Moncada, amigo y compañero de la carrera de Arquitectura de la ULA, cuando vio un practicante en ícaro. "Se enamoró de inmediato de ese deporte, esperó a que el muchacho bajara, le preguntó cómo se volaba, y le dijo que necesitaba involucrarse, y en tres días, porque era decidido, empezó a practicar el ícaro en ala delta, en Chichuy Tierra Negra; luego lo suplantó por el ultraliviano que tenía motor", recordó.

Amigos de toda la vida, como Janeth Martínez, destacan que "cumplió todas las metas que se propuso, hizo todas las cumbres, hizo El Chimborazo, sólo le faltaban Colombia y Venezuela, Omar fue un hombre de constancia y perseverancia, no hubo sueño que tuviera que no cumpliera".

Y es que "El Pulga", como lo conocían sus allegados debido a su estatura -un metro 65-, entró, tras su hobby, al mundo de la comercialización de ultralivianos, que importaba de Estados Unidos. Paralelo a ello, colaboraba con Defensa Civil en San Cristóbal, en los momentos más difíciles, también en carnaval y la Fiss, cuando hacía publicidad aérea de entidades bancarias y otras empresas grandes del país. En Margarita creó una empresa para sobrevolar la isla con los turistas.

También fue piloto de parapente, y luego comenzó, a bordo de su ultraliviano "El Cóndor", como cronista de sus aventuras en el aire, las cuales llamó "Volando a América", y que desde hace cuatro años, transmite Sun Channel. Desde el aire filmaba y tomaba sus fotografías, de las que en 2008 escribió "Volando a América", una compilación, dijo su padre, Matías Contreras, de sus diferentes expediciones, y en las que destacan "muchas fotografías".

Y es que Omar fue "un defensor incansable de la naturaleza, apasionado por su profesión y con un gran sentido del humor", expresó Janeth, quien como todos su amigos y quienes lo conocían, coincide en que "El Cóndor de Los Andes", como era conocido, supo infundir la alegría de vivir amando lo que hacía y luchando por cumplir su meta.

A través de Sun Channel, el mundo conoció su travesía "Volando a América Norte", también "Volando a América del Sur", y "Volando a Centroamérica", así como "Volando a Venezuela", en la que hizo una serie de varios capítulos de los diferentes estados del país.

"La Conquista de los Andes" fue su último proyecto y lo cumplió hasta el Ecuador con éxito, dijo "Tato" Luis Rivas, productor junto con Carlos Ocando del documental, que terminarían a finales de enero y estimaban transmitir en mayo. Recuerda que cuando se despidió en el aeropuerto de Guayaquil, a las nueve y media de la mañana, para hacer el vuelo de 400 kilómetros aproximadamente, le pidió como siempre": me trae mis fotos; y Omar, como siempre, le respondió con el gesto "Okey" con la mano. Cuando iban llegando a Quito, en la noche, y estudiaron el patrón de vuelo sobre la montaña, se preocuparon por la situación, a pesar de que habían tenido varios tipos de emergencia.

"Era un vuelo de cuatro horas, aproximadamente, pasando por la cumbre del Chimborazo, para hacer el trabajo fotográfico y el video, y seguía hasta aquí". El viernes les confirmaron la noticia; había caído como a 4 mil 500 metros, estiman que pasada las doce del mediodía. Rescató el cuerpo un piloto de ultraliviano y con el apoyo de la embajada de Venezuela en Ecuador, se lo llevaron a Quito. Luego fue el proceso del reconocimiento y los trámites para traerlo al país.

Sin embargo, destacó "Tato" Rivas el éxito de Omar, por cuanto, a pesar del accidente y que el equipo quedó destrozado, lograron recuperar las tarjetas de memoria. Esos videos sirvieron para hacer una especie de reconstrucción, con el informe que hizo el forense, y determinar que la causa del accidente fue una corriente descendente de aire fuerte, y no falta de oxígeno. Además, resalta que era un piloto experimentado y había pasado varias cumbres, como la del altiplano peruano, a más de 14 mil pies, más de 3 mil metros de altura, a lo cual se acostumbraron.

El fin de Omar, con el documental, era "básicamente crear conciencia ambiental sobre el cuidado del planeta, porque el deshielo de las placas glaciares es inminente y afecta a las ciudades, al turismo, a la economía, al ser humano". Tardó tres años en conseguir el patrocinio.

---Recabamos fotos de 1930 y 1950, para hacer un comparativo, entrevistamos a los científicos locales, la idea partió de Mérida cuando apenas había cinco águilas blancas, y ahora el pico Bolívar se está descongelando, y eso no se evita, pero se puede retardar, y la conclusión es que efectivamente, el calentamiento global ha ido avanzando muy rápido, el problema es serio y en pocos años, cinco posiblemente, se empezarían a ver en toda Suramérica los resultados.

Este martes, en el aeropuerto de Paramillo, sus padres: Matías Contreras y Josefa de Contreras, su hermana, su novia Carolina Villasmil, familiares y amigos, esperaron el cuerpo, que trajeron sus hijos Oscar Alejandro y Andrés Alberto.

Al paso del féretro, un grupo de pilotos encendió el motor y aceleró a su máxima capacidad, mientras sobrevolaba un ultraliviano similar al que Omar voló. Luego lo llevaron al centro de la pista, donde el ingeniero Rafael Ramones, fundador del Aeroclub, Leonor Peña y algunos amigos, resaltaron sus logros y la sensibilidad humana, sobre todo de ayuda para los niños con cáncer.

Allí, el subdirector de Protección Civil, Arnaldo D' Yongh, anunció un homenaje que le haría el Ejecutivo regional.

Tras unos minutos en el Aeroclub, sus restos fueron llevados a la Funeraria Paolini, donde lo velarían hasta hoy, a las diez de la mañana, cuando se oficiará una misa en su memoria, en la iglesia Coromoto, para ser trasladado a Santa Ana, donde será cremado. Sus cenizas serán trasladadas a Chichuy, en el pico Bolívar, para ser esparcidas el fin de semana, porque así lo quiso Omar, cuyo lema era: "conquistar sin riesgos es triunfar sin gloria".
FUENTE: LA NACION
NOTA: AQUÍ PODRÁN VER FOTOS DEL ACTO EN SU HONOR

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